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Crecimiento óseo de los perros de razas grandes e influencias

Documento de archivo IAMS COMPANY

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CÓMO AFECTA LA NUTRICIÓN AL CRECIMIENTO ÓSEO DE LAS RAZAS GRANDES

Allan J. Lepine, PhD
División de investigación y desarrollo
The Iams Company, Lewisburg, Ohio
February 2000

NUTRICIÓN Y ENFERMEDADES ÓSEAS

Una de las características más remarcables de los perros es la variación de los pesos corporales de los ejemplares adultos según la raza. Las descripciones oficiales de razas del American Kennel Club indican pesos que van de menos de 3 kg en el caso del chihuahua y el pomeranian a los 70 kg del terranova,1 que pesa casi 25 veces más. En la práctica, sin embargo, las variaciones de tamaño de los adultos suelen superar estos límites de referencia. La aplicación de la selección genética a favor de un tamaño corporal grande en algunas razas selecciona simultáneamente genotipos con una capacidad remarcable de crecer rápidamente. Por ejemplo, hace 20 años un gran danés típico podía llegar a los 60 kg hacia los 12-18 meses de edad. Hoy en día suelen alcanzarse pesos de 80 kg o incluso más a la misma edad.

Por desgracia, no somos suficientemente conscientes de que la propensión genética a un crecimiento rápido seleccionada conjuntamente con el tamaño corporal del adulto está asociada con consecuencias potencialmente negativas. Existen múltiples estudios que demuestran que la incidencia de enfermedades óseas, incluyendo la osteocondrosis, la osteodistrofia hipertrófica y la displasia de cadera, aumenta cuando se alcanza este potencial genético máximo en relación con la velocidad de crecimiento. La influencia del tratamiento nutricional es importante para la velocidad de crecimiento y las enfermedades óseas. Existen tres componentes dietéticos (las concentraciones dietéticas de energía, proteínas y calcio, junto con el fósforo) que están implicados como principales factores en la incidencia de enfermedades óseas en el cachorro de razas grandes.

Hedhammer y otros2 investigaron el tema de la ingesta energética dietética alimentando cachorros de gran danés a voluntad o con un 66% de ingesta a voluntad y observaron un aumento espectacular en la incidencia de enfermedades óseas en los cachorros cuya ingesta era mayor. Aparentemente, el elevado nivel de nutrición actuó a favor del potencial genético de crecimiento rápido y predispuso al cachorro de raza grande al desarrollo de enfermedades óseas. Dammrich3 proporcionó más evidencia para esta respuesta a la velocidad de crecimiento alimentando perros de la raza gran danés a voluntad o con una ingesta restringida (60% - 70% de la ingesta a voluntad) desde el destete hasta los 6 meses. El crecimiento máximo (ingesta a voluntad) dio como resultado una esponjosa subcondral menos densa y débil por área unitaria. La osteopenia resultante y el hueso subcondral con debilidad biomecánica no podía sostener adecuadamente el cartílago articular de la articulación. Además, la mayor velocidad de crecimiento de los cachorros alimentados a voluntad sometió más rápidamente la superficie de la articulación a cargas debido a la mayor masa corporal. Claramente, un nivel elevado de ingesta energética favorece una velocidad de crecimiento excesiva en el cachorro de raza grande y aumenta el potencial de enfermedades óseas.

El nivel de proteínas de la dieta también afecta a la incidencia y la gravedad de las enfermedades óseas en los cachorros de raza grande. Sin embargo, los estudios controlados no respaldan la hipótesis de una asociación entre la ingesta de proteínas dietéticas y las anomalías óseas. Nap y otros4 suministraron a cachorros de gran danés dietas isocalóricas que les proporcionaban una amplia gama de proteínas dietéticas (31,6%, 23,1% o 14,6% de proteínas) desde el destete y durante 18 semanas y no observaron ningún efecto sobre el metabolismo del calcio o el desarrollo óseo.

A diferencia de las proteínas dietéticas, la concentración de calcio ha demostrado tener un efecto significativo sobre el desarrollo, la morfología y la patología del esqueleto en los cachorros de razas grandes. Hazewinkel y otros5 y Goedegebuure y Hazewinkel6 evaluaron los efectos sobre cachorros de gran danés de una dieta con valores de calcio típicos (1,10% Ca/0,90% P) o una dieta con niveles de calcio elevados (3,30% Ca/0,90% P) desde el destete a los seis meses de edad. El efecto de la dieta con niveles de calcio elevados sobre el estado endocrino (hipercalcemia, hipofosfatemia, glándulas paratiroides menos activas, mayor actividad de las células C del tiroides), el desarrollo óseo (más osteoblastos, menos osteoclastos, menor actividad de los osteoclastos, mayor retención en los conos del cartílago, mayor masa mineral ósea, remodelación ósea retrasada) y las enfermedades óseas (más irregularidades radiográficas, más lesiones osteocondríticas) demostró claramente el efecto negativo de un exceso de calcio dietético sobre la salud ósea del cachorro de raza grande. Esta conclusión se vio reforzada por el descubrimiento de que el cachorro de raza grande no podía reducir la absorción del calcio intestinal cuando se le suministraba una dieta alta en calcio y, por lo tanto, no podía protegerse de una ingesta elevada de calcio dietético crónica.7 Por otra parte, la absorción de calcio intestinal aumentó a más del 90% de la ingesta de calcio cuando se consumía una dieta baja en calcio.

ESTUDIOS ACTUALES

Los estudios publicados hasta la fecha documentan claramente que (1) una ingesta energética elevada favorece una velocidad de crecimiento máxima que aumenta la incidencia de enfermedades óseas, (2) el nivel de proteínas dietéticas tiene poca influencia sobre la incidencia de enfermedades óseas y (3) la concentración elevada de calcio dietético interfiere en el desarrollo óseo normal y favorece la patología ósea en el cachorro de raza grande. Sin embargo, faltan datos para redactar recomendaciones dietéticas específicas en relación con las concentraciones dietéticas de calcio y energía para los cachorros de razas grandes. Se está haciendo un esfuerzo global investigativo para obtener esta información esencial. En resumen, un total de 36 cachorros de gran danés fueron asignados a tres dietas de tratamiento con distintas concentraciones de calcio y fósforo: 0,48% Ca/0,40% P (concentración baja), 0,80% Ca/0,67% P (concentración media) y 2,70% Ca/2,20% P (concentración alta). Estos niveles de calcio y fósforo se seleccionaron para permitir la evaluación de la hipótesis de que una concentración de calcio y fósforo inferior a la habitual en las dietas para cachorro de alta calidad (p. ej. 1,20% Ca/1,00% P) mejoraría la salud ósea si se suministraran en una matriz dietética de densidad energética reducida diseñada para controlar la velocidad de crecimiento y reducir la inclinación de la curva de crecimiento. Para lograr la reducción de la densidad energética, todas las dietas se formularon con un 14% de grasa, en comparación con el 20% - 21% de grasa de la comida para cachorros habitual de alta calidad. La concentración de proteínas dietéticas también se redujo al 26% para mantener una proporción adecuada de proteínas dietéticas y energía. Las tres dietas se suministraron a los gran danés en crecimiento desde antes del destete hasta los 18 meses de edad. A continuación se muestra un resumen de los resultados publicados hasta la fecha para el peso corporal, la composición corporal, la densidad mineral ósea y la integridad ósea (basados en exámenes radiográficos y ortopédicos).

Figura 1. Tamaño corporal relativo de los gran danés a los que se suministró una dieta con niveles elevados de calcio (HC; arriba), niveles medios de calcio (MC; centro) o niveles bajos de calcio (LC; abajo).

Los cachorros que consumieron la dieta MC crecieron más rápidamente y mostraron tamaños corporales mayores en relación con los animales que consumieron la dieta HC y la dieta LC (Figura 1).8 Sin embargo, no se apreciaron diferencias en las longitudes de los huesos para los diferentes grupos a los 6 meses de edad. La masa magra corporal y el tejido adiposo eran iguales en todos los grupos en el momento del destete pero, a los 4 meses de edad, los cachorros que tomaron la dieta MC presentaban un mayor porcentaje de tejido adiposo y menor masa magra corporal en comparación con las otras dos dietas de tratamiento.9 Las diferencias en el contenido mineral óseo (BMC), medidas por absorciometría dual de rayos X (DEXA), eran evidentes antes de las 8 semanas de edad y siguieron existiendo hasta los 6 meses de edad.9 El contenido mineral óseo como porcentaje del peso corporal era 1,07% (LC), 1,42% (MC) y 1,85% (HC) a los 2 meses de edad y subió a 2,91% (LC), 3,45% (MC) y 3,84% (HC) antes de los 6 meses de edad (Figura 2). Además, los valores de densidad mineral ósea eran igualmente diferentes antes de las 8 semanas de edad: 0,442 g/cm2 (LC), 0,456 g/cm2 (MC) y 0,482 g/cm2 (HC; Figura 3).10 Las diferencias de BMD en los grupos de tratamiento siguieron hasta los 6 meses de edad y, a partir de ese momento, la magnitud de la respuesta empezó a disminuir. A los 12 meses de edad, los valores de BMD eran: 0,976 g/cm2 (LC), 1,046 g/cm2 (MC) y 1,054 g/cm2 (HC).10 El examen ortopédico reveló que 6 de los 15 perros que consumieron la dieta HC mostraron síntomas clínicos de cojera durante los primeros 6 meses del estudio.11 Tres de estos perros mostraron síntomas clínicos de osteodistrofía hipertrófica. La conformación de los perros que consumieron la dieta con niveles elevados de minerales se consideró inferior a la de los otros grupos.

Figura 2. Porcentaje de contenido mineral óseo de los gran danés a los que se suministró una dieta con niveles elevados de calcio (HC), niveles medios de calcio (MC) o niveles bajos de calcio (LC). Porcentaje de contenido mineral óseo de los gran danés a los que se suministró una dieta con niveles elevados de calcio (HC), niveles medios de calcio (MC) o niveles bajos de calcio (LC).

IMPLICACIONES PRÁCTICAS

Los resultados de este estudio continuado muestran claramente que las demandas nutricionales únicas de los cachorros de raza grande se cubren mejor con una matriz dietética con un 26% de proteínas (de alta calidad, origen animal), un 14% de grasas, un 0,80% de calcio y un 0,67% de fósforo.

Esta recomendación está basada en las observaciones siguientes fruto de la investigación:

Una densidad de la energía dietética reducida, habitual en la comida para cachorros, permite controlar más fácilmente la velocidad de crecimiento y restringirá moderadamente la velocidad de crecimiento relativa al potencial genético. El tamaño corporal del adulto viene determinado genéticamente y simplemente se alcanzará un poco más tarde a una velocidad de crecimiento más gradual.

La composición corporal alterada de los cachorros alimentados con la dieta MC puede indicar que un suplemento del 0,80% de calcio es un nivel más apropiado para la velocidad de crecimiento moderadamente restringida resultante de una densidad energética más baja. Los cachorros que consumieron la dieta MC pueden situarse, por lo tanto, en una posición algo más avanzada en la curva de crecimiento en comparación con los cachorros que consumieron las dietas HC y LC, al mismo tiempo que mantuvieron una curva de crecimiento más gradual en relación con el potencial genético.

Los valores de BMC y BMD fueron más bajos en los cachorros alimentados con la dieta LC (0,48% de calcio), lo que indica un nivel inadecuado del suplemento en esta matriz dietética. Además, las respuestas de BMC y BMD se dieron muy pronto en la fase de crecimiento, indicando la necesidad de satisfacer los requisitos nutricionales del cachorro de raza grande inmediatamente después del destete.

El examen ortopédico reveló una mayor incidencia de anomalías en los cachorros que consumieron la dieta HC (2,70% de calcio), una indicación del exceso de calcio de esta matriz dietética con una densidad energética reducida.

REFERENCIAS

1. American Kennel Club: The Complete Dog Book: Official Publication of the American Kennel Club 1992; ed 18. New York, Macmillan.
2. Hedhammer A, Wu F, Krook L, et al: Overnutrition and skeletal disease. An experimental study in Great Dane dogs. Cornell Vet 1974; 64(Suppl 1):1-160.
3. Dammrich K: Relationship between nutrition and bone growth in large and giant dogs. J Nutr 1991; 121:S114-S121.
4. Nap RC, Hazewinkel HAW, Voorhout G, et al: Growth and skeletal development in Great Dane pups fed different levels of protein intake. J Nutr 1991; 121:S107-S113.
5. Hazewinkel HAW, Goedegebuure SA, Poulos PW, Wolvekamp WThC: Influences of chronic calcium excess on the skeletal development of growing Great Danes. JAVMA 1985; 21:377-391.
6. Goedegebuure SA, Hazewinkel HAW: Morphological findings in young dogs chronically fed a diet containing excess calcium. Vet Pathol 1986; 23:594-605.
7. Hazewinkel HAW, Van Den Brom WE, Van 'T Klooster ATh, et al: Calcium metabolism in Great Dane dogs fed diets with various calcium and phosphorus levels. J Nutr 1991; 121:S99-S106.
8. Goodman SA, Montgomery RD, Lauten SD, et al: Orthopedic observations in Great Dane puppies fed diets varying in calcium and phosphorus content-A preliminary report. Vet Comp Orthopaed Trauma 1997; 10:75.
9. Lauten SD, Brawner WR, Goodman SA, et al: Changes in body composition of growing Great Danes fed diets varying in Ca and P level evaluated by dual energy x-ray absorptiometry. ACVR Proceedings 1996; 1-8, (Abstract).
10. Lauten SD, Brawner WR, Goodman SA, et al: Dual energy x-ray absorptiometry measurement of body composition and skeletal development in giant breed dogs fed diets differing in calcium and phosphorus. FASEB J 1997; 11:A388.
11. Brawner WR, Hathcock JT, Goodman SA, et al: Clinical and radiographic observations of growing Great Danes fed diets varying in mineral content: A preliminary report. ACVR Proceedings, 1996; 1-9 (Abstract).

This article was originally published in Canine Skeletal Development and Soundness.
A Proceedings from a Symposium at the North American Veterinary Conference, January 13, 1998.