- Productos
- Biblioteca
- Asociaciones
- AKC
- FCI
- IRO
- ADI
- Socios criadores:
- Margery Good
- Club de Criadores
- Noticias
LOS CRIADORES APASIONADOS
NUNCA DEJAN DE APRENDER.
Sistema inmunológico del cachorro
Documento de archivo IAMS COMPANY
Iams es una marca registrada de The Procter & Gamble Company desde 1999. Éste es un documento de archivo usado históricamente por la empresa Iams Pet Food o para los productos de Iams Pet Food. Todos y cada uno de los datos que se incluyen en él deben interpretarse en el contexto de la época y zona geográfica de su uso inicial, ya que las circunstancias y los productos pueden haber cambiado desde entonces. Los productos y datos relacionados con ellos sólo son para los EE.UU. Sin la autorización de P&G, no debe realizarse ninguna afirmación ni uso posterior de estos documentos.
LA INFLUENCIA DE LA DIETA EN EL DESARROLLO DEL SISTEMA INMUNOLÓGICO DEL CACHORRO
Stefan P. Massimino, MS
Leighann Daristotle, DVM, PhD
Michael A. Ceddia, PhD
Michael G. Hayek, PhD
Research and Development Division
The Iams Company, Lewisburg, Ohio, USA
Presented at the Iams Breeder' Symposium, February 9, 2002
DESCRIPCIÓN GENERAL DEL SISTEMA INMUNOLÓGICO
En todos los mamíferos, el cuerpo presenta diversas defensas frente a los agentes patológicos invasores (patógenos), que pueden ser no específicas o específicas. Las barreras físicas no específicas, como la piel y las membranas mucosas, protegen frente a la entrada inicial de patógenos tales como las bacterias, los virus y los parásitos. Sin embargo, una vez superadas estas barreras, se requiere un sistema inmunológico funcional que brinde una respuesta específica para proteger y liberar al cuerpo de la infección. El sistema inmunológico es una complicada red de tejidos, sustancias químicas, células y órganos especializados e interconectados.
La inmunidad puede ser innata (inherente) o adquirida. Los cachorros y otros mamíferos, incluidos los seres humanos, nacen con una inmunidad innata, formada por mecanismos de defensa tanto químicos como celulares, que se basa sobre todo en la detección de la diferencia entre microorganismos invasores y lo que se considera “propio” o parte del cuerpo del individuo. Cuando se detecta a los invasores, las enzimas capaces de digerir paredes celulares bacterianas se activan y ponen en marcha a las células que reconocen y destruyen los microorganismos invasores. Esta respuesta es específica y no requiere preparación, pero también es lenta y, por norma, no basta para eliminar por completo el patógeno del cuerpo. Sirve, más bien, para contener la infección hasta que se desarrolla el siguiente nivel de defensa, conocido como inmunidad adquirida.
La inmunidad adquirida es un sistema complejo y sofisticado que puede desarrollar rápidamente una respuesta específica contra los patógenos invasores. Puede dividirse en los dos componentes siguientes: inmunidad por mediadores celulares e inmunidad humoral. La inmunidad por mediadores celulares incluye células T y B (linfocitos) y sus interacciones. Estas células sanguíneas reconocen a los invasores externos por su proteína (antígeno) y mediante la comunicación intercelular y la liberación de citocinas (mediadores solubles de la inmunidad), producen más células T y B (respuesta proliferativa). Estas células se encargan de mantener la respuesta inmunitaria; destruyen el patógeno invasor y las células infectadas y finalizan la respuesta inmunitaria cuando la infección ya se ha curado. Además, sobreviven algunas células que se conocen con el nombre de células de memoria. En caso de producirse otro ataque con el mismo patógeno, el sistema inmunológico es capaz de responder con mayor rapidez y firmeza, gracias a estas células de memoria.
La inmunidad humoral también se conoce como respuesta inmunológica mediada por anticuerpos. Cuando se reconoce a un patógeno invasor, proliferan las células B específicas contra antígenos y se transforman en células secretoras de anticuerpos (células plasmáticas). Los anticuerpos son proteínas inmunitarias de transmisión sanguínea (inmunoglobulinas) capaces de combinarse específicamente con células infectadas, así como de liberar microorganismos, que conducen a su destrucción. Hay cinco isotipos diferentes de inmunoglobulina (IgG, IgA, IgM, IgE e IgD). Los dos isotipos más comunes en el suero son IgG e IgM. Como sucede con las células T, las células de memoria B se mantienen después de la infección para producir anticuerpos específicos si vuelve a detectarse el mismo patógeno.
INMUNIDAD NEONATAL
Cuando nace un cachorro, emerge de un entorno estéril (el útero) y queda expuesto a gran cantidad de microorganismos, todos ellos potencialmente patógenos. Por desgracia, el sistema inmunológico no se desarrolla y es plenamente funcional hasta pasado un tiempo desde el nacimiento. Por lo tanto, los cachorros recién nacidos son más vulnerables a las infecciones durante las primeras semanas de vida, y requieren asistencia inmunológica para poder sobrevivir. Esta asistencia la ofrece la madre, transfiriéndole células inmunológicas e inmunoglobulinas a través del calostro y la leche, lo cual confiere de forma inmediata cierto nivel de protección inmunológica al recién nacido. Esta transferencia de inmunidad de la madre al cachorro resulta vital para la supervivencia del recién nacido.
A partir de entonces, el sistema inmunológico necesita tiempo para desarrollar su completa capacidad funcional. Se sabe que tanto la distribución de los tipos de células inmunológicas como sus respuestas cambian a medida que los cachorros y los gatitos crecen y se desarrollan.1 La población de células T es bastante inferior, y su respuesta de proliferación frente a un antígeno es menor en cachorros, comparada con la de los perros adultos.2,3 Sin embargo, a las 16 semanas los cachorros cuentan con poblaciones de linfocitos similares a las de perros adultos sanos.3,4
Aunque todavía no sabemos a ciencia cierta cómo y cuándo madura el sistema inmunológico de los cachorros, buena parte de lo que sabemos se debe a la capacidad del cachorro para responder a la vacunación.
Diversos estudios han demostrado que los cachorros son capaces de desarrollar una respuesta inmunológica específica a la vacunación, similar a la respuesta de los adultos en carácter, pero inferior en magnitud, durante las primeras 24 horas posteriores al nacimiento,5 e incluso cuando los anticuerpos maternales todavía estaban presentes.6 Estos estudios demostraron que los cachorros poseen sistemas funcionales de células B y células T.
La condición de las respuestas inmunológicas de los cachorros jóvenes es una consideración de vital importancia para criadores y veterinarios a la hora de proteger a los animales de las enfermedades infecciosas. Las vacunaciones resultan esenciales para su protección. La vacunación sirve para estimular las respuestas inmunológicas humorales (anticuerpos) y/o celulares frente a un antígeno, y generar la memoria inmunológica adecuada para que la posterior exposición del animal a un agente infeccioso no redunde en enfermedad.

NUTRICIÓN Y FUNCIÓN INMUNITARIA
Las relaciones entre nutrición e inmunidad están bien documentadas. Desde hace mucho se sabe que las dietas pobres en proteínas, energía, minerales, vitaminas y ácidos grasos esenciales afectan a la inmunidad.7 Hace poco se ha descubierto que la suplementación por encima de los niveles imprescindibles mejora la salud y la función inmunitaria en un amplio abanico de especies. Un grupo de nutrientes ha llamado especialmente la atención, pues mejora la función inmunitaria: se trata de los antioxidantes.
Se cree que los antioxidantes benefician a la función inmunitaria por los efectos que tienen sobre los radicales libres.8 Los radicales libres (también conocidos como especies reactivas del oxígeno), son compuestos químicos reactivos con un electrón desapareado, que el cuerpo produce diariamente como resultado del funcionamiento del metabolismo aeróbico (oxidativo) y el sistema inmunológico normal. Sin embargo, si no se controla la acumulación de radicales libres, puede dañar a las células sanas. Los objetivos principales de estas especies reactivas para causar daños son las cadenas dobles, que suelen encontrarse en altas concentraciones en los ácidos grasos poliinsaturados de las membranas celulares. Las células inmunitarias son especialmente susceptibles a los radicales libres, ya que sus membranas contienen altos niveles de estos ácidos grasos poliinsaturados. El cuerpo cuenta con sistemas propios para combatir a estos radicales libres, tales como sistemas de enzimas, factores endógenos y antioxidantes. Entre los antioxidantes que se pueden obtener mediante la dieta se encuentran la vitamina E, el betacaroteno y la luteína.
Vitamina E
Vitamina E es un término que se utiliza para englobar a un grupo de potentes antioxidantes químicamente parecidos. Una forma de la vitamina E, el alfatocoferol, es más abundante en el cuerpo,9 presenta la actividad biológica más alta10,11 y contrarresta los síntomas de deficiencia de vitamina E en los humanos.12 En las células, la vitamina E contribuye a la estabilidad de las membranas, regula su fluidez y protege a los componentes celulares del daño oxidativo. Las células inmunitarias poseen un nivel de vitamina E más alto que otras células13,14; como ya se ha comentado, estas células contienen un nivel superior de ácidos grasos, de modo que son más susceptibles al daño oxidativo.
Se ha demostrado que la suplementación de vitamina E aumenta diversas medidas de la función inmunitaria en varias especies, entre las que se incluyen los gatos.15 Diversos estudios han demostrado que al añadir vitamina E a las vacunas como adyuvante se aumenta la respuesta del título de vacunación (anticuerpos) de diversas especies.16-19 La inyección intramuscular de vitamina E antes de la vacunación, así como la suplementación nutricional con vitamina E, también aumentaron las respuestas del título.20-23 Aunque la suplementación con niveles moderados de vitamina E puede mejorar las respuestas de la vacunación, los estudios en humanos han demostrado que la sobresuplementación con niveles altos de vitamina E se asocia con una respuesta del título anticuerpo inferior a la vacunación contra la gripe.23 Estudios recientes con gatos dirigidos por The Iams Company han identificado una gama de nutrientes para la vitamina E que aporta beneficios al sistema inmunológico, y se supone que la misma gama es similar para los perros.
Betacaroteno
Otro grupo de antioxidantes que puede mejorar la función inmunitaria es el de los carotenoides. Los carotenoides son pigmentos vegetales naturales que se cree que desempeñan un papel importante en la modulación de la inmunidad y la salud de los humanos y los animales.24-27 Algunos estudios han demostrado que el betacaroteno aumenta el número28,29 y la función de las células inmunitarias,29-33 además de modular las defensas celulares no específicas.29,34
Estudios patrocinados por Iams han revelado que los perros absorben el betacaroteno de forma efectiva.35,36 Es más, la incorporación de 20 mg de betacaroteno al día en la dieta de unos beagles adultos aumentó los niveles prevalentes de anticuerpos al cabo de 8 semanas, y su presencia se asoció también con un aumento de la respuesta de la hipersensibilidad retardada (DTH), una medida de inmunidad celular).35 En la continuación de un estudio patrocinado por Iams, la suplementación de la dieta con betacaroteno modificó el número de células inmunitarias, aumentó la proliferación de células T y B, y aumentó la respuesta de DTH en los perros.37 Se ha demostrado también que la administración de betacaroteno mejora diversas medidas de la función inmunitaria en perros senior y adultos.35,37
Luteína
La luteína es otro antioxidante carotenoide que abunda en las plantas y los microorganismos, y un carotenoide sanguíneo importante en algunas especies (humanos, pollos). Igual que el betacaroteno, la luteína funciona como un antioxidante; protege a las membranas celulares que contienen lípidos frente a los daños oxidativos38 y tiene un pronunciado efecto protector sinergético cuando se combina con otros carotenoides.39
En los perros, la luteína se puede absorber a partir de la dieta para que pase a los linfocitos de la sangre.40,41 Se ha demostrado que la luteína aumenta las respuestas de la inmunidad por medidores celulares, tales como la hipersensibilidad retardada y la proliferación de linfocitos en perros a las seis semanas de la suplementación.41 Además, en estos perros con suplementación de luteína mejoró la inmunidad humoral, como demostraron los elevados niveles de IgG.
ESTUDIO SOBRE ANTIOXIDANTES
Paquete combinado de antioxidantes
Se ha demostrado que la vitamina E, el betacaroteno y la luteína mejoran la función inmunitaria en varias especies, incluidos los perros. Sin embargo, no se tiene noticia de los efectos sobre los cachorros. Para determinar el efecto de estos antioxidantes combinados sobre la función inmunitaria, se dividió en dos grupos de tratamiento a 40 cachorros recién destetados (6 semanas), elegidos de forma aleatoria por camada, peso corporal y sexo. El grupo de control fue alimentado con una dieta nutricionalmente completa (fórmula para cachorros de raza mediana de Eukanuba), y el grupo experimental con la misma dieta y un suplemento de vitamina E, luteína y betacaroteno. Se alimentó a los cachorros durante cuatro meses, durante los cuales se recogieron varias muestras de sangre para determinar la proliferación de linfocitos. Durante todo el periodo alimentario se vacunó a los cachorros siguiendo los procedimientos tradicionales. Al final de este periodo de cuatro meses, se volvió a vacunar a los perros (con la intención de valorar la reacción a la vacunación secundaria) y se recogieron muestras de sangre para certificar la respuesta del título de anticuerpos. Tras recoger la última muestra, se inoculó a los animales un antígeno nuevo (células de sangre roja de oveja [sRBC], para medir la respuesta a la vacunación) y se recogieron diversas muestras separadas en el tiempo para el análisis de titulación de los anticuerpos en el suero.
Resultados
Los resultados de este estudio muestran que los cachorros alimentados con la dieta con suplemento de antioxidantes presentaron respuestas de proliferación de linfocitos significativamente mayores frente a diferentes estímulos celulares, analizando la función de las células T y B (Figuras 1-3). Cuanto más tiempo se mantenía la dieta para los cachorros, mayor era la diferencia entre los grupos de tratamiento. Por lo tanto, la suplementación de antioxidante en la dieta mejora de forma significativa la función inmunitaria por medio de las células T y B en los cachorros.

Los cachorros que recibieron suplemento de antioxidantes exhibieron también respuestas del título de anticuerpo mayores a la vacuna del moquillo, paragripal y parvovirus al final del periodo de alimentación(Figura 4).

Estos niveles más elevados de respuesta de los anticuerpos demuestran la buena respuesta a la vacunación, lo que deriva en una reducción de las probabilidades de infección con estos virus. Además, el grupo que recibió el suplemento de antioxidantes generó títulos de IgM significativamente superiores a la inoculación de sRBC (Figura 5). La respuesta de IgM equivale a la reacción inicial que se produce en la inmunidad humoral y, por lo tanto, confirma que los cachorros que recibieron el suplemento de antioxidantes exhiben una función inmunitaria humoral no específica notablemente mejorada.

CONCLUSIÓN
Las pruebas científicas demuestran que los cachorros pueden beneficiarse de una mejora en la función inmunitaria. Los cachorros poseen un nivel inferior de respuesta inmunitaria que los perros adultos, factor que contribuye al desarrollo de un periodo vulnerable que los expone a un mayor riesgo de contraer enfermedades y morir. Investigaciones anteriores con perros y con otras especies demuestran que la suplementación nutricional puede afectar a la función inmunitaria. Este estudio más reciente demuestra que la suplementación de la dieta de perros neonatos con antioxidantes puede mejorar la función inmunitaria tanto humoral como por medio de células, y también las respuestas imprescindibles para proteger a los cachorros de las enfermedades infecciosas.
REFERENCIAS
1.Bortnick SJ, Orandle MS, Papadi GP, Johnson CM. Lymphocyte subsets in neonatal and juvenile cats: comparison of blood and lymphoid tissues. Lab Anim Sci 1999; 49:395-400.
2.Felsburg PJ, Somberg RL, Perryman LE. Domestic animal models of severe combined immunodeficiency: canine X-linked severe combined immunodeficiency and severe combined immunodeficiency in horses. Immunodefic Rev 1992; 3:277-303.
3.Somberg RL, Robinson JP, Felsburg PJ. T lymphocyte development and function in dogs with X-linked severe combined immunodeficiency. J Immunol 1994; 153:4006-4015.
4.Somberg RL, Tipold A, Hartnett BJ, Moore PF, Henthorn PS, Felsburg PJ. Postnatal development of T cells in dogs with X-linked severe combined immunodeficiency. J Immunol 1996; 156:431-435.
5.Jacoby RO, Dennis RA, Griesemer RA. Development of immunity in fetal dogs: humoral responses. Am J Vet Res 1969; 30:503-510.
6.Pastoret PP, Griebel P, Bazin H, Govaerts. Immunology of the dog. In: Handbook of Vertebrate Immunology. San Diego, CA. Academic Press, 1998; 261-289.
7.Gershwin ME, German BJ, Keen CL, eds. Nutrition and Immunology; Principles and Practice. Totowa, NJ: Humana Press, 2000.
8.Harmon D. Aging: A theory based on free radical and radiation therapy. J Gerontol 1956; 11:298-300.
9.Traber MG, Sies H. Vitamin E in humans: demand and delivery. Annu Rev Nutr 1996; 16:321 347.
10.Weiser H, Vecchi M, Schlachter M. Stereoisomers of alpha-tocopheryl acetate. IV. USP units and alpha-tocopherol equivalents of all-rac-, 2-ambo- and RRR-alpha-tocopherol evaluated by simultaneous determination of resorption-gestation, myopathy and liver storage capacity in rats. Int J Vitam Nutr Res 1986; 56:45-56.
11.Weiser H, Riss G, Kormann AW. Biodiscrimination of the eight alphatocopherol stereoisomers results in preferential accumulation of the four 2R forms in tissues and plasma of rats. J Nutr 1996; 126:2539-2549.
12.Kohlschutter A, Hubner C, Jansen W, Lindner SG. A treatable familial neuromyopathy with vitamin E deficiency, normal absorption, and evidence of increased consumption of vitamin E. J Inherit Metab Dis 1988; 11:149-152.
13.Coquette A, Vray B, Vanderpas J. Role of vitamin E in the protection of the resident macrophage membrane against oxidative damage. Arch Int Physiol Biochim 1986; 94:S29-S34.
14.Hatam LJ, Kayden HJ. A high-performance liquid chromatographic method for the determination of tocopherol in plasma and cellular elements of the blood. J Lipid Res 1979; 20:639-645.
15.Hayek MG, Massimino SP, Burr JR, Kearns RJ. Dietary vitamin E improves immune function in cats. In: Reinhart GA, Carey DP, eds. Recent Advances in Canine and Feline Nutrition. Vol III: 2000 Iams Nutrition Symposium Proceedings. Wilmington, OH: Orange Frazer Press, 2000; 555-564.
16.Franchini A, Bertuzzi S, Tosarelli C, Manfreda G. Vitamin E in viral inactivated vaccines. Poult Sci 1995; 74:666-671.
17.Hogan JS, Weiss WP, Smith KL, Todhunter DA, Schoenberger PS, Williams SN. Vitamin E as an adjuvant in an Escherichia coli J5 vaccine. J Dairy Sci 1993; 76:401-407.
18.Franchini A, Canti M, Manfreda G, Bertuzzi S, Asdrubali G, Franciosi C. Vitamin E as adjuvant in emulsified vaccine for chicks. Poult Sci 1991; 70:1709-1715.
19.Tengerdy RP, Ameghino E, Riemann H. Serological responses of rams to a Bricella ovis vitamin E adjuvant vaccine. Vaccine 1991; 9:273-276.
20.Droke EA, Loerch SC. Effects of parental selenium and vitamin E on performance, health and humoral immune responses of steers new to the feedlot environment. J Anim Sci 1989; 67:1350 1359.
21.Reddy PG, Morrill JL, Minocha HC, Stevenson JS. Vitamin E is immunostimulatory in calves. J Dairy Sci 1987; 70:993-999.
22.Ellis RP, Vorhies MW. Effect of supplemental dietary vitamin E on the serological response of swine to an Eschericia coli bacterin. J Am Vet Med Assoc 1976; 168:231-232.
23.Meydani SN, Meydani M., Blumberg JB, Leka LS, Siber G, Loszewski R, Thompson C, Pedrosa MC, Diamond RD, Stollar BD. 1997. Vitamin E supplementation and in vivo immune response in healthy elderly subjects. A randomized controlled trial. JAMA 277:1380-1386.
24.Chew BP. Vitamin A and β-carotene on host defense. Symposium: Immune function: Relationship of nutrition and disease control. J Dairy Sci 1987; 70:2732-2743.
25.Chew BP. Role of carotenoids in immune response. Symposium on "Antioxidants, Immune Response and Animal Function." J Dairy Sci 1993; 76:2804-2811.
26.Chew BP. Antioxidant vitamins affect food animal immunity and health. Conference: Beyond deficiency: New views of vitamins in ruminant nutrition and health. J Nutr 1995; 1804S-1808S.
27.Chew BP. The influence of vitamins on reproduction in pigs. In: Garnsworthy PC, Cole D, eds. Recent Advances in Animal Nutrition. Nottingham: Nottingham University Press, 1995; 223 239.
28.Alexander M, Newmark H, Miller RG. Oral β-carotene can increase the number of OKT4+ cells in human blood. Immunol Letter 1985; 9:221-224.
29.Seifter E, Rettara G, Padawer J. Levenson SM. Moloney murine sarcoma virus tumors in CBA.J mice: Chemprevetative and chemotherapeutic actions of supplemental beta-carotene. J Natl Cancer Inst 1982; 68:835-840.
30.Chew BP, Wong MW, Wong TS. Effects of β-carotene canthoxanthin and astaxanthin on lymphocyte function in mice. FASEB J 1995; 9:A441.
31.Michal JJ, Heirman LR, Wong TS, Chew BP, Frigg M, Volker L. Modulatory effects of dietary beta-carotene on blood and mammary leukocyte function in periparturient dairy cows. J Dairy Sci 1994: 77; 1408-1421.
32.Jynouchi H, Zhang L, Gross M, Tomita Y. Immunomodulating actions of carotenoids: Enhancement if in vitro antibody production to T-dependent antigens. Nutr Cancer 1994; 21:47 58.
33.Jyonuchi H, Sun S, Gross M. Effects of carotenoids on in vitro immunoglobulin production by human peripheral blood mononuclear cells: Astaxanthin, a carotenoid without vitamin A activity, enhances in vitro immunoglobulin production in response to a T-dependent stimulant and antigen. Nutr Cancer 1995; 23:171-183.
34.Tjoelker LW, Chew BP, Tanaka TS, Daniel LR. Effects of dietary vitamin A and β-carotene on polymorphonuclear leukocyte and lymphocyte function in diary cows during the early dry period. J Dairy Sci 1990; 1017-1022.
35.Chew BP, Park JS, Wong TS, Weng B, Kim HW, Byrne KM, Hayek MG, Reinhart GA. Importance of beta-carotene nutrition in the dog and cat: Uptake and immunity. In: Reinhart GA, Carey DP, eds. Recent Advances in Canine and Feline Nutrition, Vol II: 1998 Iams Nutrition Symposium Proceedings. Wilmington, OH: Orange Frazer Press, 1998; 513-533.
36.Chew BP, Park JS, Weng BC, Wong TS, Hayek MG, Reinhart GA. Dietary β-carotene is taken up by blood plasma leukocytes in dogs. J Nutr 2000; 130:1788-1791.
37.Kearns RJ, Loos KM, Chew BP, Massimino S, Burr JR, Hayek MG. The effect of age and dietary β-carotene on immunological parameters in the dog. In: Reinhart GA, Carey DP, eds. Recent Advances in Canine and Feline Nutrition. Vol III: 2000 Iams Nutrition Symposium Proceedings. Wilmington, OH: Orange Frazer Press, 2000; 389-401.
38.Sujak A, Gabrielska J, Grudzinski W, Borc R, Mazurek P, Gruszecki WI. Lutein and zeaxanthin as protectors of lipid membranes against oxidative damage: the structural aspects. Arch Biochem Biophys 1999; 371:301-307.
39.Stahl W, Junghans A, de Boer B, Driomina ES, Briviba K, Sies H. Carotenoid mixtures protect multilamellar liposomes against oxidative damage: synergistic effects of lycopene and lutein. FEBS Lett 1998; 427:305-308.
40.Chew BP, Wong TS, Park JS, Weng BB, Cha N, Kim HW, Byrne KM, Hayek MG, Reinhart GA. The role of dietary lutein in the dog and cat. In: Reinhart GA, Carey DP, eds. Recent Advances in Canine and Feline Nutrition. Vol II: 1998 Iams Nutrition Symposium Proceedings. Wilmington, OH: Orange Frazer Press, 1998; 547-554.
41.Kim HW, Chew BP, Wong TS, Park JS, Weng BB, Byrne KM, Hayek MG, Reinhart GA. Dietary lutein stimulates immune response in the canine. Vet Immunol Immunopathol 2000; 74:315-327.